A medida que transcurre el tiempo nuestro cuerpo vive cambios naturales pero tenemos la capacidad de actuar para educir su impacto y mantenernos fuertes por más tiempo.
El cuerpo humano es una obra maestra en constante transformación, aunque nuestros signos de envejecimiento está ligados a nuestros hábitos más que a la edad, por lo que envejecer no es signo de pasividad.
Los mayores de edad deben practicar actividades físicas, sociales y espirituales, no sólo detener el reloj, sino revertirlo para mejorar el servicio.
Lo mismo puede ocurrir si llevar una vida plena, comes bien y te realizas exámenes médicos periódicos frecuentes. Nunca es tarde para dar un giro a la vida. ¡Comienza ahora mismo! ...